nunca todo el tiempo es perdido - FOTO C

PABLO  CARNERO

Yo empecé a cocinar con mi abuela y, poco a poco, he ido comprendiendo que la vida hay que comerla a bocados, pero saboeándola. Vibro con la vida y siento escalofríos que me recorren por dentro.

 

Mis imágenes nos acompañan a todos continuamente. Solo me paro a contemplarlas, a disfrutarlas y a plasmarlas porque se merecen una especial atención por mi parte. Un colocarlas en un lugar privilegiado porque, a fin de cuentas, forman parte de mi vida; pasamos el tiempo juntos.

 

Al final, lo único que nos va a quedar es el tiempo que hemos vivido. Mis sensaciones  son vuestras sensaciones; son las mismas, las de todos. ¡Que las disfrutéis! ¡Buen provecho!          

                                                                        Pablo Carnero

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